España · Baja voluntaria

Carta de renuncia voluntaria: modelo

Para dimitir en España no necesitas el permiso de la empresa: necesitas comunicar tu decisión por escrito, con fecha clara de último día y respetando el preaviso que fije tu convenio colectivo —habitualmente 15 días—, porque el Estatuto de los Trabajadores no establece un plazo general. En esta página tienes un modelo de carta de renuncia voluntaria redactado originalmente para este sitio, con los campos que debes completar, cómo entregarla para que quede constancia y qué ocurre después con tu finiquito y con el paro.

El modelo de carta, listo para completar

Copia el texto, sustituye los datos entre corchetes por los tuyos y ajusta el tono si tu relación con la empresa lo hace natural. Es breve a propósito: una renuncia no necesita motivos ni explicaciones.

[Ciudad], a [día] de [mes] de [año]

A la atención del Departamento de Recursos Humanos de [nombre de la empresa]

Yo, [nombre y apellidos], con DNI [número], trabajador/a de esta empresa en el puesto de [puesto o categoría] desde el [fecha de inicio], comunico mi decisión de causar baja voluntaria en la empresa, con efectos del día [fecha del último día de trabajo], respetando el preaviso establecido en el convenio colectivo aplicable.

Solicito que, a la finalización de la relación laboral, se me haga entrega del documento de liquidación y finiquito con las cantidades que me correspondan, así como del certificado de empresa.

Agradezco la oportunidad profesional que me ha brindado la empresa durante este tiempo y quedo a disposición para facilitar la transición de mis funciones durante el preaviso.

Firma: [firma] — [nombre y apellidos]

Recibí (empresa): firma, sello y fecha.

Una carta de renuncia escrita a máquina de escribir
Foto: CIPHR Connect, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0 — imagen convertida a WebP y redimensionada. Consulta los créditos completos de imágenes al final de esta página.

Qué debe incluir la carta, campo a campo

Tus datos identificativos: nombre completo y DNI, y si lo conoces, tu número de empleado. Los datos de la empresa y, si hay departamento de personal, su mención expresa. La voluntad de dimitir, sin ambigüedad: expresiones como «comunico mi baja voluntaria» o «presento mi dimisión» dejan claro que es una decisión del trabajador y no una solicitud negociable. La fecha de efectos: el último día de trabajo, calculada sumando el preaviso a la fecha de comunicación. La fecha y tu firma: la fecha de la carta es la que acredita desde cuándo corre el preaviso. Lo que no debe incluir: motivos de la renuncia —no estás obligado a darlos—, reproches o condiciones («me voy si no me suben el sueldo» convertiría la carta en otra cosa distinta de una dimisión). Si quieres agradecer la etapa, una frase sobria basta.

El preaviso: 15 días según convenio (y qué pasa si no lo cumples)

El artículo 49.1.d del Estatuto de los Trabajadores reconoce tu derecho a extinguir el contrato por dimisión, «debiendo mediar el preaviso que señalen los convenios colectivos o la costumbre del lugar». Dicho con claridad: la ley no fija un plazo general; el plazo válido es el de tu convenio. En la práctica, la gran mayoría de convenios fija 15 días —naturales, salvo que el convenio diga otra cosa—, aunque algunos sectores y categorías técnicas establecen plazos mayores, de hasta un mes o más. Consulta tu convenio antes de firmar la carta y cuenta el preaviso desde el día siguiente a la comunicación. Si no respetas el preaviso, la empresa puede descontar de tu finiquito los días de preaviso incumplidos, normalmente a un día de salario por día de preaviso no dado, cuando así lo prevea el convenio o la práctica de la empresa. Por eso, incluso con prisa por incorporarte a otro empleo, entregar la carta con el plazo completo suele salir más barato que marcharse de un día para otro.

Una pluma estilográfica sobre papel, a punto de firmar la carta
Foto: Vee Satayamas, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0 — imagen convertida a WebP y redimensionada. Consulta los créditos completos de imágenes al final de esta página.

Cómo entregarla para que quede constancia

La carta vale lo que vale su prueba de entrega. Las formas habituales, de menor a mayor formalidad: en mano, por duplicado, pidiendo que te firmen y sellen la copia con la fecha de recepción —la línea «Recibí» del modelo está para eso—; por correo electrónico a recursos humanos, conservando el mensaje enviado y cualquier confirmación de lectura o respuesta; o por burofax con certificación de contenido, si la relación está deteriorada o prevés problemas. Si la empresa se niega a sellarte la copia, el correo con acuse o el burofax te dejan cubierto. Conserva también la carta durante el tiempo en que puedas necesitarla: es el documento que acredita la fecha de tu dimisión y, con ella, el cómputo del preaviso y de la liquidación.

Después de la carta: finiquito sí, paro no

Al llegar tu último día, la empresa debe entregarte la propuesta de liquidación —el finiquito— con el salario de los días trabajados del último mes, las vacaciones devengadas y no disfrutadas y la parte proporcional de pagas extras. Puedes estimar esa cifra antes de firmar nada con la calculadora de finiquito, que incluye el modo baja voluntaria. Lo que la dimisión no genera es indemnización —reservada a despidos y fin de contrato— ni prestación por desempleo, porque la baja voluntaria no es situación legal de desempleo; si tu plan pasa por unos meses sin ingresos, conviene tenerlo en cuenta antes de entregar la carta, y la calculadora de paro te muestra qué habría correspondido con un cese involuntario. Una vez entregada y transcurrido el preaviso, la dimisión es firme: la empresa no tiene que «aceptarla», y retractarte solo es posible si la empresa está de acuerdo antes de que la relación se extinga de forma efectiva.

Una persona escribiendo a mano en un cuaderno sobre un escritorio
Foto: Shixart1985, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0 — imagen convertida a WebP y redimensionada. Consulta los créditos completos de imágenes al final de esta página.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dimitir por correo electrónico o por WhatsApp?

La dimisión no exige una forma solemne, y un correo electrónico con fecha y texto claro es válido y deja constancia. Un mensaje de mensajería también puede valer como comunicación, pero es la vía más débil para acreditar contenido y recepción; si la usas, acompáñala de la carta firmada por un canal que puedas probar.

¿Tengo que explicar por qué me voy?

No. La dimisión es un derecho que no requiere causa ni justificación. Puedes mencionar un motivo si quieres —un nuevo proyecto, motivos personales—, pero la empresa no puede condicionar la baja a que el motivo le convenza, ni rechazarla por desacuerdo con tus razones.

Estoy en periodo de prueba. ¿Necesito preaviso?

Durante el periodo de prueba, cualquiera de las dos partes puede desistir sin preaviso, salvo que el convenio o el contrato dispongan otra cosa: la carta puede ser más breve y con efectos inmediatos. Indica en ese caso que te encuentras en periodo de prueba y que la baja tiene efectos del día que señales.

¿Puedo arrepentirme después de entregar la carta?

Solo si la empresa acepta la retractación antes de que el contrato se extienda hasta la fecha de efectos; una vez producida la extinción y tramitada tu baja en la Seguridad Social, ya no hay marcha atrás unilateral. Por eso la carta se entrega cuando la decisión está tomada, no como herramienta de negociación.

Créditos de imágenes

La fotografía de la máquina de escribir con la carta es de CIPHR Connect, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0. La fotografía de la pluma estilográfica es de Vee Satayamas, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0. La fotografía de la persona escribiendo en un cuaderno es de Shixart1985, vía Wikimedia Commons, licencia CC BY 2.0. Las tres fotografías ya formaban parte de la colección con licencia verificada de este sitio; fueron convertidas a WebP y redimensionadas. Ninguna imagen de esta página ha sido generada por inteligencia artificial.

Fuentes

El modelo de esta página es un texto original redactado para este sitio, pensado como punto de partida adaptable a cualquier sector; el preaviso concreto aplicable es el de tu convenio colectivo, que debes comprobar antes de fijar la fecha de efectos.

Sobre esta página

Contenido informativo únicamente — no es asesoramiento legal, fiscal ni financiero, ni un servicio oficial. El modelo de carta es un texto orientativo de partida; cualquier cálculo derivado de esta guía es una estimación orientativa, no es asesoramiento legal. Las normas y cifras se han comprobado frente a las fuentes oficiales citadas. Última revisión: 29 de octubre de 2026. ⚑ Revisión editorial nativa en español de España: pendiente (owner gate).