Guía · México — pensiones del IMSS
Afore: qué es y cómo saber dónde está tu dinero
Una Afore (Administradora de Fondos para el Retiro) es la entidad financiera autorizada y supervisada por la CONSAR que administra tu cuenta individual de ahorro para el retiro: ahí se depositan las cuotas de tu patrón, las tuyas y las del gobierno, y se invierten para que crezcan hasta tu jubilación. Si no sabes en qué Afore estás, la CONSAR ofrece tres vías gratuitas para localizarla: el portal AforeWeb («Localiza tu AFORE»), la app AforeMóvil y el teléfono SARTEL 55 1328 5000, con tu NSS (si cotizas al IMSS) o tu CURP (si cotizas al ISSSTE) y un correo electrónico. Saber dónde está tu cuenta es el primer paso para cuidarla: solo tu Afore puede emitir tus estados de cuenta y tramitar tus retiros.
Qué es una Afore y qué hay en tu cuenta
Desde la Ley 97, la pensión del IMSS se construye en una cuenta individual a tu nombre. La Afore la administra: recibe las aportaciones tripartitas (patrón, trabajador y gobierno, incluida la cuota social cuando aplica), las invierte a través de las SIEFORE generacionales —fondos que ajustan la inversión según tu año de nacimiento: más crecimiento cuando eres joven, más conservación al acercarte al retiro— y te reporta el saldo. Los recursos son propiedad del trabajador (art. 169 de la LSS), son inembargables y ninguna Afore puede disponer de ellos para fines distintos. La CONSAR —Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro— autoriza, regula y supervisa a las Afores; no administra cuentas ella misma.
Dentro de tu cuenta conviven subcuentas con reglas propias: la de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez (el núcleo de tu pensión), la de vivienda (que administra el Infonavit y que, si no ejerces un crédito, se suma a tu retiro) y la de aportaciones voluntarias, el ahorro extra que puedes depositar cuando quieras y que es tu palanca más directa para mejorar una pensión de Ley 97. Aunque te aplique la Ley 73, también tienes cuenta y Afore: en ese régimen la pensión no sale del saldo, pero la cuenta existe, recibe registros y es la vía de los retiros parciales.
Cómo saber en qué Afore estás, paso a paso
- Reúne tus datos: tu Número de Seguridad Social (NSS) si cotizas o cotizaste al IMSS, o tu CURP si cotizas al ISSSTE, y un correo electrónico vigente. Están en tus talones de pago y en documentos del IMSS.
- Elige una de las tres vías oficiales de la CONSAR: (a) en línea, entra a AforeWeb y abre la opción «Localiza tu AFORE»; (b) en tu celular, descarga la app oficial AforeMóvil y regístrate con tu CURP, correo y celular; (c) por teléfono, llama sin costo a SARTEL, 55 1328 5000, y sigue la opción de localización de cuenta.
- Captura tus datos y confirma. En AforeWeb el nombre de tu administradora aparece en pantalla y llega también a tu correo. Por seguridad, la consulta está limitada a una por día.
- Guarda el nombre y el contacto de tu Afore. Con eso ya puedes pedir tu estado de cuenta, actualizar tus datos y designar beneficiarios. Nunca hagas esta consulta en páginas que imiten a la CONSAR ni entregues tus datos a «gestores»: las tres vías oficiales son gratuitas y directas.
Cuenta registrada o cuenta asignada
La consulta puede arrojar dos situaciones muy distintas. Si tú elegiste tu Afore y firmaste el registro, tu cuenta está registrada: recibes estados de cuenta y puedes hacer todos los trámites. Si nunca elegiste, la CONSAR te asignó automáticamente a una administradora según sus criterios de rendimiento, y tu cuenta queda en un estado limitado: no recibes estados de cuenta en tu domicilio ni puedes hacer retiros parciales hasta registrarte formalmente en esa Afore o en la que elijas. Millones de cuentas están asignadas sin que su dueño lo sepa; si tu consulta dice «asignada», el trámite siguiente no es cambiarte a ciegas, sino registrarte y tomar el control: actualizar datos, designar beneficiarios y empezar a recibir tu estado de cuenta tres veces al año, que es la periodicidad con la que las Afores deben enviártelo.
Rendimiento: cómo comparar sin rankings falsos
La pregunta «¿cuál es la mejor Afore?» no tiene una respuesta única ni permanente, y cualquier tabla que lo afirme sin fecha está vendiendo humo: el rendimiento depende de tu año de nacimiento (cada SIEFORE generacional invierte distinto) y cambia mes con mes. La comparación seria se hace con el Indicador de Rendimiento Neto (IRN) que publica la CONSAR: es el rendimiento que ya descuenta la comisión que cobra cada administradora, calculado para cada SIEFORE generacional. El método correcto es: identifica tu SIEFORE por tu año de nacimiento, compara el IRN de esa misma SIEFORE entre Afores en el portal de la CONSAR —anota la fecha de tu consulta, porque el indicador se actualiza— y mira el comportamiento en varios periodos, no un solo mes. Esta guía no reproduce una tabla de posiciones porque una foto vieja del indicador induce decisiones caras; la fuente válida es la CONSAR el día que consultes.
Dos cosas más que el IRN no captura y debes ponderar: el servicio (sucursales, app funcional, atención cuando algo sale mal valen dinero en trámites de pensión) y tu propia disciplina de aportaciones voluntarias, que en una cuenta de Ley 97 suele mover la pensión final más que décimas de rendimiento entre administradoras. Y un error a evitar: cambiarte persiguiendo el indicador del mes pasado; los traspasos frecuentes suelen comprar caro y vender barato dentro de tu propia cuenta.
Cambiarte de Afore: reglas del traspaso
Elegir administradora es tu derecho (art. 176 de la LSS) y el traspaso es gratuito. Las reglas prácticas: puedes cambiarte una vez al año (doce meses de permanencia en tu administradora actual), con una excepción —puedes moverte antes si la Afore destino tiene un mejor rendimiento neto que la tuya—. El trámite se hace en la app AforeMóvil o en el portal e-SAR con validación de identidad, o presencialmente en la Afore destino con identificación oficial, CURP, NSS y comprobante de domicilio. Durante el traspaso tu dinero sigue invertido: no sale del sistema ni pasa por tus manos. Antes de firmar, compara el IRN de tu SIEFORE generacional como se explicó arriba y conserva el folio de confirmación; un asesor que te presione con «ofertas que vencen hoy» está actuando contra tus intereses, no a favor.
Retiros parciales: desempleo y matrimonio
La cuenta no es una alcancía libre: antes de los 60 años solo proceden los retiros parciales que la ley enumera, y hay que conocer su costo completo antes de usarlos.
Retiro por desempleo (art. 191, fracción II, de la LSS). Si quedas desempleado, a partir del día natural 46 puedes retirar de tu subcuenta de retiro, cesantía y vejez: con una cuenta de al menos tres años y un mínimo de doce bimestres cotizados, el equivalente a 30 días de tu último salario base, con tope de diez veces el salario mínimo mensual general; y con una cuenta de cinco años o más, la cantidad menor entre 90 días de tu salario base promedio de las últimas 250 semanas o el 11.5% del saldo de esa subcuenta, entregable en hasta seis mensualidades. No debes haber hecho otro retiro por desempleo en los cinco años anteriores. El costo oculto está en el art. 198: el retiro disminuye tus semanas cotizadas en la misma proporción, lo que puede alejarte del mínimo de tu ley (500 u 875 en 2026, según tu caso); la buena noticia es que puedes reintegrar el dinero después y recuperar las semanas proporcionalmente. Trata este retiro como lo que es: un crédito contra tu propia pensión.
Ayuda para gastos de matrimonio (art. 165 de la LSS). Al contraer matrimonio o unión civil puedes retirar, de la cuota social aportada por el gobierno federal en tu cuenta, el equivalente a 30 días de salario mínimo general, si acreditas al menos 150 semanas cotizadas en el seguro de retiro, cesantía y vejez a la fecha de la celebración. Se ejerce una sola vez en la vida. Si ya dejaste de cotizar, conservas el derecho si lo ejerces dentro de los noventa días hábiles siguientes a tu baja (art. 166). A diferencia del retiro por desempleo, esta ayuda no se descuenta de tus semanas: sale de la cuota social, no de tu subcuenta de retiro.
Ambos trámites se solicitan ante tu Afore, no ante el IMSS en ventanilla genérica —otra razón para localizarla hoy con la sección anterior—. Y si estás cerca de pensionarte, revisa también la modalidad 40 y tus semanas cotizadas antes de retirar un solo peso: en la recta final, las semanas valen más que el efectivo inmediato.